lunes, 7 de enero de 2013

Los lunes de Candela. (v.o.). Feliz año... knitter.



¿Hasta cuándo hemos de dejar de decir feliz año? Es un dilema inquietante que me tiene en un sinvivir durante estas fechas. En los primeros días la cosas es sencilla: uno le felicita el año a todo quisqui, desde el carnicero a cualquier ser de dos patas que te cruces por la calle, incluso a los que te preguntan la hora. Es más, se han dado casos de atracos el día uno en los que asaltante y víctima se han llegado a dar dos besos al tiempo que se decían: “Feliz taitantos (fecha que corresponda), a ver si se da bien el año”. “Y sobre todo que tengamos salud, eh, que es lo más importante”.
Sin embargo, las dificultades comienzan tras pasar la fecha de Reyes. Porque, por ejemplo, a día once de enero qué hacer cuando te encuentras con alguien que no has visto desde el mes de diciembre. Obviamente uno se para y saluda y… ¿también dice feliz año o eso ya queda fuera de lugar? Porque según el último reportaje de Informe semanal se han dado casos documentados en la zona centro de Móstoles y sur de Vallecas de gente que se ha felicitado el año hasta bien entrado el mes de junio sólo por no saber cómo rellenar encuentros incómodos con conocidos. Que bien podrían haber hablado del tiempo (del atmosférico, claro)… pero como el cuerpo humano es un misterio, cada uno conversa sobre lo que le da la gana.
           Y yo como este año no me pude comer todas las uvas, porque más que pequeños óvalos jugosos de néctar eran melones de Villaconejos (de esos de piel de sapo y cuatro arrobas mínimo), he decido sorprender a todo el mundo y desear próspero año nuevo a todo el que me encuentre hasta Semana Santa. Y a ver qué me responden. Será toda una sorpresa. Bueno… menos la señora Teresa, mi vecina, de la que todos sabemos lo que nos va a recitar. Teresa es una señora entrañable con la cabeza en las Batuecas que a todo lo que le digas casi siempre contesta “puta, puta, puta”. Sin embargo a ella también estoy dispuesta a sorprenderla y para ello me he propuesto hacerle rimas (consonantes, y asonantes también, que una no siempre tiene el día fino).
Así cuando ella diga “puta”, responderé:
señora Teresa es muy sano comer fruta,
o mejor ser casquivana que versuta,
o mi marido manda poco aunque crea llevar la batuta,
o mejor coma jamón que el chóped es una cagarruta.
Y sin duda lo que más me va a alegrar será el día que me conteste: ¡Argonauta!
Porque yo de la señora Teresa me lo espero todo desde el día en que la vi tejiendo y al alabar su maña me respondió: “Yo no hago punto, cateta, yo soy una knitter, como Julia Roberts o la Parker esa que le da al “seso” en el Nueva York”.
… Todo dicho.
Abuela tejedora






Pd de S: Felices Reyes Magos, Candelas y Candelos. Y un beso fuerte a tod@ los knitter (entre los cuales me encuentro).

1 comentario:

  1. jajaja!!Todavía me estoy riendo con ésta Candela es que la adoro no hay mejor manera de empezar la semana que con uno de sus lunes.
    Muchas gracias por hacerme sonreir siempre.
    Un besito grande y espero que tú también hayas tenido unos Felices Reyes.
    Que tengas una feliz semana

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